(12 de septiembre de 2008)
Desesperado, y con una persistencia incansable, Gerardo Benjamín Vargas Serrano, no pierde la esperanza de recuperar a su hijo y abrazarlo tan fuerte como el día en que lo vio venir al mundo.
El mexicano, de 35 años, residente en Durango capital, viajó otra vez a la ciudad de El Paso, con la certeza de encontrar una solución a su odisea que comenzó hace casi más de dos años.
Sorprende la cantidad de documentos probatorios, actas, cartas, reportes de denuncias, fotos, números de teléfonos, business cards, y un incontable conjunto de pruebas que este hombre trae consigo desde que inició el proceso de búsqueda de su hijo.
Vargas, ha demandado en varias ocasiones la mediación de las autoridades estadounidenses, y de su país, para dar con el paradero de su pequeño de tres años, el cual fue traído de manera ilegal, por su madre, a los Estados Unidos.
Abraham Ricardo Vargas García, llegó a los seis meses de nacido a este lado de la frontera, a través de uno de los puentes internacionales de El Paso, por eso cuando los recursos y el tiempo lo permiten su padre regresa aquí tras alguna ilusión.
“Mi caso lo sabe la Procuraduría, la Presidencia de la República, la Secretaria de Relaciones Exteriores, el Consulado de México en El Paso, el FBI, la Border Patrol, Marshal, el Centro de Menores Desaparecidos y Explotados en Washington, el Congresista Silvestre Reyes… ya no sé cuántas puertas más tocar y nadie me ayuda”, dijo abatido el padre de familia.
“El próximo paso será escribirle al presidente George Bush, yo quiero volver a ver a mi hijo, y voy a hacer hasta lo imposible por recuperarlo”, precisó con lágrimas en los ojos.
Al culminar la relación sentimental con la madre de su hijo, las autoridades legales le entregaron a Vargas la custodia del menor.
“Desde ese entonces sufrí hasta agresiones físicas de algunos miembros de su familia”, explicó mostrando algunas fotos como evidencia, “pero continuo buscando a mi nene”.
Según el padre, durante las celebraciones de Semana Santa del año 2006, Blanca Isabel García Castro, tomó a su hijo y escapó a territorio de los Estados Unidos, entrando de manera ilegal.
“Un hombre que conoció la ayudó a pagar tres mil dólares y así se internó en el país, lo supe porque ella misma me llamó para decirme que estaba de este lado de la frontera”, afirmó el mexicano.
Luego de indagatorias personales, Vargas supo que su ex pareja sentimental se encontraba en Seattle, Washington.
“Hice la denuncia a la Policía de esa ciudad, estuvieron frente a la residencia donde ella y mi Abraham Ricardo se encontraban, pero no pudieron hacer nada, sin un amparo legal”, expuso.
Una de las mayores preocupaciones del padre es que no sabe a merced de que cuidados ha permanecido el menor durante estos años, un período en el cual Blanca Isabel estuvo detenida y posteriormente deportada a México.
“Abraham quedó solo en los Estados Unidos, y según mis indagatorias no estuvo bajo cuidado institucional pues no apareció registrado en ninguna parte”, comentó mientras regresaban las lagrimas a sus ojos.
Y agregó: “Dios sabrá que suerte ha corrido mi hijo, y en manos de quien estuvo”.
Desde entonces Vargas Serrano ha estado buscando orientación en Cortes estatales y federales, en instituciones, abogados y en cuantas puertas creyó oportuno tocar.
“En el FBI me dijeron que necesitaban una orden judicial en su contra, y la última vez en la Oficina de Inmigración el abogado Andrés Maldonado, me dijo que lo dejara trabajar que no siguiera molestándolo”, narró compungido.
De acuerdo a las palabras de Vargas, al parecer, Blanca Isabel García Castro, volvió a ingresar ilegalmente a los Estados Unidos, asentándose con su nueva pareja sentimental Ever Israel Briceño Salas.
Lo cierto es que las perspectivas de saber cuál es la suerte que ha vivido su hijo se tornan inciertas.
“Primero me dijeron que podía encontrar un abogado gratis, ahora, en mi reciente visita al Consulado Mexicano en El Paso, me orientaron que fuera consiguiendo de 10 mil a 25 mil dólares, que ningún abogado o institución me ayudaría en los trámites por menos de esa cantidad”,expuso alarmado.
Y concluyó: “Voy a continuar, a través de los medios de prensa, a través de mí mismo, hasta que tenga fuerzas; pero yo quiero, y necesito, tenerlo en mis brazos, yo quiero darle un beso a mi pequeño Abraham”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario