viernes, 3 de abril de 2009

Inmigrantes con derechos?

(3 de abril de 2009)

La Oficina de Servicios Diocesanos para Inmigrantes y Refugiados de El Paso, reforzó sus medidas de seguridad luego de los sucesos sangrientos ocurridos ayer en una entidad homónima de Nueva York, dieron a conocer sus directivos.

Según medios de prensa nacionales, el gobernador de Nueva York, David Paterson, confirmó que "se han producido doce o trece muertos" en un tiroteo perpetrado por un individuo en el centro de inmigración American Civic Association de la comunidad de Binghamton.

“Yo mande una copia de esta historia a cada uno de los trabajadores de nuestra oficina para que estuvieran informados y para que fueran más cuidadosos con las personas que ellos atienden pues son vulnerables a situaciones como estas”, precisó Ileana Holguín, directora ejecutiva de la institución paseña.

Y agregó: “Aquí ofrecemos ayuda no solo a inmigrantes, tenemos un programa para mujeres víctimas de la violencia doméstica, entre otros proyectos humanitarios, personas que deben ser cuidadas de manera especial”.

De acuerdo a la derechohumanista, en 2008 se pusieron cerraduras con números de seguridad en las puertas de acceso al inmueble para garantizar un resguardo extremo a los clientes pues en años anteriores vivieron experiencias difíciles con algunos.

El actual protocolo de esa oficina establece que los “asistidos” sean acompañados en cada momento de su estadía por un especialista, sea cual fuere el motivo de su presencia en el lugar.

Según fuentes militares citadas por la cadena de televisión CNN dijeron que en el incidente de Binghamton, "un hombre armado se disparó a sí mismo" y que murió, como resultado de una eventualidad en la que se estimaba una docena de heridos y varios rehenes.

Por otro lado, destaca el matiz etnográfico del hecho que ha despertado la preocupación de activistas de los derechos humanos.
“Independientemente de que las víctimas hayan sido inmigrantes o no, este es un hecho que no debemos permitir o aceptar, esto no debió suceder”, dijo Miguel Miranda, coordinador regional de la Red Fronteriza por los Derechos Humanos.

Y acotó: “Las autoridades van a tener que revisar las leyes, para que el odio contra los extranjeros no llegue causar situaciones extremas, porque el racismo se da no solo contra los mexicanos sino también contra los asiáticos y personas procedentes de otros países”.

Algunos, culpan a las políticas antiinmigrantes, como las máximas responsables de hecatombes como estas.

“Estas acciones tienen que ver con el hecho de que hay un vacío total en la política del gobierno hacia los inmigrantes”, puntualizó Carlos Marentes, director ejecutivo del Centro de Trabajadores Agrícolas Fronterizos.

En este sentido, declaró “los tratan como indeseables, los criminalizan y este es el resultado”.

“Es un incidente racista que le ha dolido a nuestra gente, vamos a recabar información para demandar y que esto se castigue”, sentenció.

Representantes de organizaciones religiosas como la Oficina de Paz y Justicia, alzaron la voz en defensa del derecho a la vida, independiente del origen o procedencia de las personas.

“Quien llegue a este nivel, pierde el sentido de las cosas, pierde el valor por la vida”, dijo Marcos Raposo, representante de esa institución.

Y comentó: “Entrar a un lugar y matar a alguien por el motivo que sea, no es la solución a los problemas, sean cuales sean, económicos, étnicos, culturales.

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